20.07.2017
Los equipos de Médicos Sin Fronteras (MSF) en el estado de Borno, en Nigeria, están incrementando la asistencia como medida preventiva frente a las crecientes necesidades humanitarias y médicas en las zonas de difícil acceso.
 
El comienzo de la estación lluviosa hará imposible llegar a algunas áreas debido a que el terreno se transformará en pantanos y los fangosos caminos desaparecerán bajo el agua. La remota ciudad de Rann se convertirá en una isla, completamente aislada del mundo exterior.  Alrededor de 40,000 habitantes y personas desplazadas internamente que viven en la zona no tendrán acceso a la ayuda a menos de que ésta se despliegue con anticipación.
 
La estación lluviosa coincide con el pico de la malaria y con el aumento en las tasas de desnutrición. MSF está desplegando un equipo móvil para prestar apoyo médico y humanitario en las localidades de Rann, Banki y Damasak en los próximos meses. Los miembros del equipo proporcionarán consultas de salud y tratamientos preventivos para la malaria, distribuirán mosquiteros y jabón, y trabajarán para mejorar el agua y el saneamiento. También evaluarán y tratarán a los niños que presenten síntomas de desnutrición.
 
"La inseguridad y los retos logísticos dificultan la provisión de asistencia en estos lugares, pero estamos trabajando duro para intensificar la acción antes de que lleguen las lluvias", dice el Dr. Moussa Sow, coordinador del proyecto de equipos móviles para la temporada de lluvias de MSF. "La gente aquí ha sido desplazada y muchos han sido víctimas de la violencia. Nuestro equipo hará todo lo posible para asegurarse de que no sufran o mueran de enfermedades prevenibles".
 
 
El equipo móvil ha estado pre-posicionando suministros médicos y logísticos, y ahora está iniciando las actividades médicas. Los miembros del equipo recorrerán las tres localidades a lo largo de la temporada de lluvias. Un segundo equipo móvil está distribuyendo tratamientos preventivos contra la malaria en Bama esta semana, se está preparando para hacer lo mismo en Dikwa y responderá al aumento esperado de casos de malaria en los próximos meses.
 
Las condiciones de vida ya son precarias y las personas desplazadas dependerán de la continuidad de la distribución de alimentos para evitar la desnutrición. Más lluvia también podría conducir a brotes de enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera y MSF ha establecido preparativos de emergencia en varias partes del estado, incluyendo en la capital, Maiduguri.
 
Un brote de hepatitis E ya ha sido declarado en partes del estado de Borno y MSF está liderando la respuesta médica en Ngala. El riesgo de brotes será mayor si se inundan los atestados campamentos para personas desplazadas y si no hay acceso suficiente al agua potable y a letrinas.
 
Cuando MSF empezó a prestar asistencia en Rann en enero, solo había un litro de agua disponible por persona y por día, cantidad muy por debajo de los estándares de emergencia. MSF y otras organizaciones han trabajado para mejorar el suministro de agua, permitiendo a las personas en Rann acceder a entre diez y quince litros de agua cada día.
 
Sin embargo, MSF teme que el número insuficiente de letrinas conduzca a brotes de enfermedades. Los equipos estiman que en Rann, hasta 279 personas comparten cada letrina. De acuerdo con los estándares mínimos aceptados de saneamiento, cada letrina debe ser utilizada por un máximo de 20 personas.
 

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