06.10.2017
Durante el pico anual de desnutrición y malaria, Médicos Sin Fronteras (MSF) aumenta sus equipos en las regiones de Zinder, Tahoua y Maradi. Este año empleamos a más de 1,430 personas en las estructuras sanitarias y en las aldeas para prevenir, detectar y tratar enfermedades que afectan a los niños menores de cinco años. 
 
En Níger, la temporada de escasez antes de la cosecha es la época en la que se presentan la mayoría de los casos de desnutrición. Coincide también con la llegada de las lluvias y un incremento en la presencia de los mosquitos transmisores de la malaria. La combinación de estos factores puede ser letal para los niños pequeños si no reciben tratamiento a tiempo. Durante este periodo MSF está empleando a más de 1,430 personas en las estructuras sanitarias y en los pueblos para prevenir, detectar y tratar las enfermedades que afectan a los niños menores de cinco años. Nos enfocamos en la prevención y en estrategias para atender a los niños lo más rápido y cerca de sus comunidades como sea posible. 
 

Atendiendo a los niños gravemente enfermos

 
Desde 2005 MSF trabaja con el Ministerio de Salud en los departamentos de pediatría de los hospitales de Madaoua, Madarounfa y Magaria. El año pasado, el departamento de pediatría de Dungass también volvió a abrir, así que en total hay más de 1,200 camas de pediatría disponibles para cubrir las necesidades médicas de los niños menores de cinco años. 
 
 
“En casa ya no tenemos mijo y tampoco hay reservas de comida. Binta, mi hija más pequeña, comenzó a perder peso y sus extremidades comenzaron a hincharse…ayer vine al departamento de pediatría para que pudiera recibir atención médica. Creo que ya está mejorando,” explica Hassira, una madre de tres.
 
De acuerdo con la Oficina de las Naciones Unidas para la coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), más de 800,000 niños en Níger están en riesgo de sufrir desnutrición moderada o severa. Las regiones de Maradi, Zinder y Tahoua son algunas de las más afectadas. Entre junio y mediados de septiembre, más de 6,400 niños con desnutrición moderada y severa, exacerbada por complicaciones como la anemia, fueron atendidos en los centros de alimentación terapéutica apoyados por MSF. 
 
La mayoría de los niños admitidos a los departamentos de pediatría de Médicos Sin Fronteras sufren de desnutrición y otras condiciones médicas como la malaria. A estos niños se les hacen pruebas de enfermedades como la tuberculosis (TB) y el VIH, a las que son más vulnerables, y son vacunados en caso de ser necesario. A sus cuidadores también se les aplican pruebas de detección de VIH y TB.
 
Muchas muertes infantiles en Níger siguen estando relacionadas con enfermedades que pueden ser fácilmente diagnosticadas y atendidas. Para combatir esta situación se necesita un enfoque integral que facilite el acceso a la atención médica a los niños que padecen enfermedades comunes. Al trabajar en comunidades y apoyar a los hospitales, MSF está desarrollando este tipo de enfoque en colaboración con el Ministerio de Salud.
 
En las regiones de Maradi y Zinder, MSF apoya a las autoridades sanitarias brindando una gama de servicios que combinan el tratamiento para pacientes externos con desnutrición severa, la detección de la malaria y el tratamiento de otras enfermedades infantiles. Nuestros equipos están trabajando en 16 centros médicos y en 3 clínicas. Los niños más enfermos son atendidos inmediatamente y son transferidos a las salas de estabilización, antes de ser referidos a un hospital en caso de ser necesario. En seis centros médicos en el distrito de Madaoua, MSF también está preparado para apoyar a las autoridades sanitarias en caso de que se presente una afluencia de pacientes durante el pico. 
 
 

Prevenir es mejor que curar

 
En 44 pueblos de Maradi los trabajadores sanitarios de la comunidad, capacitados y apoyados por MSF, realizan pruebas de detección de malaria y atienden a los pacientes que tienen esta enfermedad pero no presentan complicaciones. Entre junio y mediados de septiembre, 13,000 niños fueron atendidos de forma gratuita en sus hogares y 750 más fueron referidos a alguna instalación médica. Este enfoque comunitario hace que la atención médica sea más accesible. 
 
La promoción de la salud enfocada a problemas que afectan directamente la salud de los niños también es muy importante. En cercana colaboración con los trabajadores sanitarios y con los trabajadores de alcance comunitario, los equipos viajan de pueblo en pueblo para discutir temas como la lactancia, la importancia de la vacunación y el uso de los mosquiteros impregnados con insecticidas, además de los riesgos que conlleva el utilizar la medicina tradicional para tratar enfermedades. 
 
Desde que comenzó el pico en junio, más de 108,000 niños han sido atendidos por MSF en sus diferentes proyectos comunitarios y hospitalarios en las regiones de Zinder, Tahoua y Maradi.
 

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