05.10.2015

Dichas afirmaciones significan que las fuerzas afganas y de los EEUU, que trabajan conjuntamente, decidieron arrasar un hospital totalmente funcional, con más de 180 trabajadores y pacientes en su interior, porque, según sostienen, había talibanes presentes.

"Esto supone el reconocimiento de un crimen de guerra y contradice totalmente las intenciones del gobierno de EEUU de minimizar el ataque como 'daño colateral'. No puede haber justificación para este ataque abominable en nuestro hospital que ha acabado con la vida de personal de MSF mientras trabajaban y de pacientes que yacían en sus camas. MSF reitera su petición para que se lleve a cabo una investigación internacional independiente a fondo" afirma Joan Tubau, Director General de Médicos Sin Fronteras.

"Bajo la clara presunción de que se ha cometido un crimen de guerra, MSF exige que un órgano internacional independiente lleve a cabo una investigación profunda y transparente del incidente. Apoyarse solo en una investigación interna de una parte del conflicto es totalmente insuficiente. Ninguno de nuestros trabajadores informó de enfrentamientos dentro del hospital de MSF antes del ataque de los EEUU el sábado por la mañana. El hospital estaba lleno de personal de MSF, pacientes y sus cuidadores. 12 trabajadores de MSF y 10 pacientes, incluyendo tres niños, murieron en el ataque. Reiteramos que el edificio principal del hospital, donde el personal médico cuidaba de los pacientes, fue golpeado repetidamente y de forma muy precisa durante los ataques aéreos, mientras que el resto del recinto ha quedado intacto. Condenamos este ataque, que constituye una grave violación del Derecho Humanitario Internacional.” dice el Director General.

Hoy el Gobierno de Estados Unidos ha admitido que fue su ataque aéreo el que impactó en nuestro hospital en Kunduz y mató a 22 pacientes y trabajadores de MSF. Su descripción del bombardeo no deja de cambiar: de "daños colaterales", a un "trágico incidente", y ahora, a intentar descargar la responsabilidad sobre el Gobierno de Afganistán. La realidad es que ha sido Estados Unidos quien ha lanzado estas bombas. Los ataques aéreos de EE. UU. golpearon un hospital completamente lleno de pacientes heridos y de personal de MSF. El Ejército de Estados Unidos sigue siendo responsable de los objetivos que golpea a pesar de que forme parte de una Coalición. No puede haber justificación alguna para este terrible ataque. Con discrepancias como éstas constantes entre Estados Unidos y Afganistán sobre lo sucedido, resulta cada vez más crítica la necesidad de una investigación independiente, transparente y completa.

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